¿Quiénes son los verdaderos dueños de una investigación?

Quienes disfrutamos de la ciencia (o tal vez no), no podemos dejar de evocar el episodio de la famosa serie “The Big Bang Theory”, en el que Sheldon, Leonard y Howard intentan patentar el giroscopio que han ideado en grupo.

En el momento que transcurre una reunión en las oficinas de Caltech, los tres amigos quedan espantados al enterarse que la universidad recibirá los ¾ de los ingresos, y lo peor sucede cuando Howard, que es empleado de la NASA no recibe ni un solo centavo.

Pero, ¿acaso este tipo de escenarios forma parte de la ficción o es 100% real? Primeramente el experimento que muestran en la serie quizás sea poco factible en la realidad, pero la indignación de los tres amigos sí que es totalmente cierta.

Quienes trabajan en los laboratorios suelen pensar que sus ideas son propias, pero con frecuencia no sucede así. Generalmente la titularidad de la propiedad intelectual depende de numerosas variables, entre las que se mencionan la financiación y el empleador.

Dilucidando el misterio de la disconformidad

En el caso de la Universidad de Cambridge y si formas parte del estudiantado, eres dueño del trabajo que realizas, lo cual está condicionado a un contrato de financiación o a cualquier otra persona con la que te asocies a trabajar.

Ahora bien, si eres un Magister, Doctor o Especialista, formas parte de la nómina de la universidad, y por ende te encuentras sujeto a su política de propiedad intelectual.

La política de propiedad, actualizada en 2005 dictamina que la universidad es quien dispone de los primeros derechos para registrar una patente cualquiera.

Examinando las excepciones

Aunque exista cierto descontento en el personal de la universidad, siempre se pueden originar excepciones dentro de la regla. Los terceros toman una relevancia considerable, sobre todo si invierten capital dentro de la investigación.

Un investigador, de contar con los recursos suficientes como para financiar y dirigir su propia investigación, sin necesidad de contar con las instalaciones o el personal de un instituto universitario. Esto hace que los derechos de terceros tengan prioridad para estos efectos.

Políticas de seguridad (para los investigadores)

Ninguna investigación debe realizarse de forma ingenua cuando se busca tener créditos en ella, ya que por muy humilde que pueda parecer un investigador, siempre buscará el reconocimiento por sus hallazgos.

Si no dispones de fondos suficientes para investigación, ten en cuenta que las universidades tomarán el crédito en caso de que hayas hecho uso de alguno de sus equipos, aparatos o laboratorios.

Así que te invitamos a que seas más precavido que nuestros amigos de “The Big Bang Theory”, conoce las políticas de privacidad de empresas e instituciones académicas, y evita las pataletas (eso implica que un oficial de seguridad tenga que actuar).

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